Cambio Bañera por Plato de Ducha en Tarragona y Reus
Líderes en Fontanería en la provincia de Tarragona.
Líderes en Fontanería en la provincia de Tarragona.
Renueva tu baño con la
Un cambio de bañera por plato de ducha bien ejecutado no requiere una reforma completa del baño. No hay que tirar el alicatado entero, no hay que replantear la fontanería desde cero ni pasar una semana sin baño. En la mayoría de los casos el trabajo se resuelve en un día: llegamos por la mañana, retiramos la bañera, adaptamos la instalación, colocamos el plato de ducha con su mampara y cuando terminamos el baño está listo para usar.
Lo que sí importa es hacerlo bien. Un plato de ducha mal nivelado acumula agua. Una mampara mal sellada filtra hacia la pared. Un desagüe mal conectado genera malos olores o humedades que aparecen semanas después. Por eso en Servifast no improvisamos: medimos, planificamos y ejecutamos con los materiales y el tiempo que cada trabajo necesita.
El proceso tiene siempre el mismo orden, independientemente del tamaño del baño o del tipo de instalación:
Servifast Tarragona es una empresa de fontanería e instalaciones sanitarias con base en la provincia, especializada en reparaciones, reformas de baño y urgencias para hogares, comunidades de vecinos y negocios en Tarragona, Reus y alrededores.
No subcontratamos. El técnico que llega a tu casa es parte de nuestro equipo, conoce los materiales con los que trabaja y responde del resultado.
Llevamos años haciendo cambios de bañera por ducha en todo tipo de viviendas: pisos de los años setenta con bañeras empotradas de obra, apartamentos con baños pequeños donde cada centímetro cuenta, casas unifamiliares donde el cliente quiere una ducha de diseño y viviendas adaptadas para personas mayores donde la seguridad es lo primero.
En un cambio estándar, un solo día. Llegamos por la mañana y cuando terminamos, normalmente antes de las cinco o seis de la tarde, el baño está operativo. En trabajos más complejos como duchas de obra o reformas con cambio de alicatado, el tiempo se alarga entre dos y cuatro días. Te lo decimos antes de empezar para que puedas planificarlo.
No siempre. Depende del estado de las paredes y de cómo estaba instalada la bañera. En muchos casos la zona que queda al descubierto se puede resolver con un remate o con un corte limpio del alicatado existente. Si las paredes tienen daños o la zona descubierta es demasiado grande para disimular, te lo decimos en la visita y te presupuestamos el trabajo adicional. Nunca te sorprendemos con eso a mitad de la obra.
Sí. Si ya tienes el material elegido, te instalamos lo que hayas comprado. Si prefieres que nosotros lo gestionemos, te proponemos opciones dentro de tu presupuesto y nos encargamos de conseguirlo. En los dos casos el precio de la instalación es el mismo.
Los baños pequeños son los que más se benefician del cambio, precisamente porque una ducha ocupa menos espacio que una bañera. Hay platos desde 70×70 centímetros que caben en baños donde parece que no hay sitio para nada. Con una buena mampara y el plato bien elegido, un baño de cuatro metros cuadrados puede ganar una cantidad de espacio sorprendente.
Un plato de acrílico barato puede flexar bajo el peso, hacer ruido al pisarlo y deteriorarse en pocos años. La diferencia de precio entre un plato básico y uno de resina o pizarra de calidad media no es tan grande como parece, pero la diferencia en durabilidad y en sensación de uso sí lo es. Antes de comprar lo más barato que encuentres, pregúntanos qué opciones hay dentro de tu presupuesto. A veces por cincuenta euros más tienes un resultado que dura el doble.
Una mampara bien instalada pero mal sellada filtra agua hacia la pared en cada ducha. Al principio no se nota. Al cabo de meses, la humedad ha penetrado detrás del alicatado y empieza a aparecer en forma de manchas, hongos o desprendimientos. El sellado perimetral entre el plato, la mampara y las paredes no es un detalle menor: es lo que garantiza que la instalación funcione bien a largo plazo. Desconfía de presupuestos que no lo incluyen o que lo mencionan como un extra.
Hay bañeras que simplemente se desconectan y se sacan. Y hay bañeras de obra, encofradas con obra de fábrica, que requieren demolición antes de poder instalar nada nuevo. Son trabajos más largos, con más escombros y con más superficie de pared y suelo que reparar después. No son imposibles ni especialmente caros, pero sí son distintos a un cambio estándar. Si tu bañera tiene obra alrededor, dínos lo cuando llames para que vayamos preparados.
Cuando se quita una bañera, quedan a la vista las tuberías de agua fría, agua caliente y el desagüe. Es el momento ideal para revisar el estado de esa instalación sin coste adicional de obra, porque ya está accesible. Si las tuberías tienen años, presentan signos de corrosión o el desagüe tiene una pendiente deficiente, resolverlo mientras el baño ya está intervenido es mucho más barato que hacerlo después con el plato nuevo ya instalado. Te lo revisamos sin compromiso durante la visita previa.